La brecha digital. La Educación durante la Pandemia. Experiencias desde la Docencia

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Julio Fabián Basoalto San Juan 1

La Escuela, las Universidades y los demás Centros Educativos cerraron sus puertas en Argentina a mediados de marzo de 2020, solo se mantuvo abierta la Escuela N°38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”, situada en la Base “Esperanza” Antártida Argentina. La escuela cuenta con cuatro aulas, sala de informática y biblioteca, nivel inicial, nivel primario y nivel secundario. En total, son 14 alumnos: dos en el nivel inicial, siete alumnos en el nivel primario y cinco alumnos en nivel secundario. Los estudiantes son hijos de distintos matrimonios que hoy viven en la Base Antártica Esperanza 2. No se han difundido noticias a lo largo del año, salvo la última nota al pie de página.

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El resto del país

Los docentes se han mantenido firmes frente a la diversidad de los obstáculos en la "brecha digital", con aciertos y errores, pero siguen allí en forma virtual o presencial, según los casos en el vasto territorio nacional diferenciado por sus distintas “fases” de aislamiento social preventivo. Un trabajo admirable que en muchos casos no ha sido acompañado por las autoridades educativas, ni políticas.
Hay que exponer las desventajas, debilidades con las que cuenta el sistema educativo ante el nuevo paradigma de enseñanza - aprendizaje. La “BRECHA DIGITAL” aún existe tanto para el docente y el alumno.

El desafío de enseñar - aprender en este nuevo paradigma cuando no existe entorno virtual, un ejemplo como tantos otros que tengo disponibles, es el caso de la maestra rural que se quedó en la escuela para estar más cerca de los niños ya que ella vive a más de 120 km, en otra provincia. No recuerdo su nombre pero su apellido es Cataldo.

Otro caso para rescatar del olvido es María Caballero, docente de la Escuela Rural Nº 303 Antonio Arenales ubicada entre Maciel y Monje, jurisdicción de Puerto Gaboto (Santa Fe) no se dio por vencida y buscó la forma para que sus alumnos pudieran seguir aprendiendo, caminando 10 o más km. 3

Y también el recorrido de 45 km que realizan las docentes de la Escuela Rural 340 de San Juan de la Sierra (departamento de Concepción de la Sierra), en Misiones 4

EVALUAR LO QUE NO SE ENSEÑO

Es poco profesional exigir a los alumnos actividades sin tener en cuenta la "Brecha Digital", muchos de nuestros alumnos no poseen acceso a recursos tecnológicos, en algunos casos solo un celular que no admite más espacio de memoria para otra app, o conectividad con internet. Veo con mucha tristeza como nuestros colegas exigen y exigen. ¿Han leído un texto o un capítulo de un libro o un libro desde la pequeña pantalla de un celular? ¿Lo han intentado? eso es lo que se les pide a los alumnos de diferentes niveles educativos, principalmente el universitario. También he observado como los alumnos con sus dificultades y falta de oportunidades realizan las actividades en un programa “software”, por ejemplo, WORD, y el docente lo rechaza porque lo quiere en PDF, transformar un archivo no es gratis y en momentos de economías cerradas no es tiempo de pedir o exigir. Hay que adecuarse al entorno, a las posibilidades de cada alumno, tienen que aprender a EVALUAR POR PRODUCTO Y POR PROCESO, evaluar en la DIVERSIDAD, si diversidad, eso mismo que encontrábamos en la zona de confort denominada "aula", eso caduco, se transformó en la zona de confort digital y se transformara de nuevo en breve tiempo cuando se unifique entorno aula - entorno virtual. Entonces si fue por sorpresa el entorno digital, es hora de empezar a capacitarse, no solo en recursos tecnológicos sino también en la forma de enseñar - aprender con estrategias didácticas innovadoras para algunos. Porque es verdad han pasado muchos meses y la “capacitación” quedo muy lejos de la realidad.

Recuerden que a ningún ser humano le gusta ser evaluado. No utilicen la evaluación como medio de filtro, no frustren a los alumnos, acompáñenlos, escúchenlos, otorguen tiempos prudentes para la evaluación digital de acuerdo con las oportunidades de cada alumno, porque he visto como los alumnos violan la cuarentena dirigiéndose a otros domicilios donde tienen la posibilidad de utilizar internet para dar sus exámenes “on line” en video conferencia.

Recordemos nuestro primer día de clase, la primera clase, en el entorno "aula", ese espacio de confort que muchos extrañan porque no se han podido adaptar al nuevo paradigma de enseñanza - aprendizaje, ese espacio de confort caduco, evoluciono, volverá a transformarse en algunos meses cuando el entorno "aula" se configure con el entorno virtual. Esto nos deja un aprendizaje no solo a los docentes, alumnos, sino también al Estado proveedor del Sistema Educativo, aquí en el Gran Buenos Aires la inclusión digital, la igualdad de oportunidades, la equidad se acentúan aún más con la brecha digital, ( ni hablar del interior del país) no existe el acceso digital sin costo, esto ha permitido que las empresas se “aviven” y aumenten los costos del servicio, el sistema o la red no estaba preparada para asumir la contingencia de millones de usuarios al mismo tiempo por eso colapsa el sistema, se caen los servidores, etc. El acceso digital tiene que ser acompañado por parte del Estado Nacional y Provincial y porque no también el Municipal, asignando mayores partidas presupuestarias al Sector Educativo. El sueldo de un docente es el mismo valor de venta de una PC, Netbook, Notebook, si el docente no tiene acceso como se puede pretender que los alumnos lo tengan.

Están dando su mayor esfuerzo y hay que acompañarlos, La mayoría solo tiene un celular como medio para desarrollar actividades en el entorno virtual. Y muchos han abandonado el sistema educativo por diversas razones, permanecen en las calles a toda hora, de todas las edades, sin control por parte de los padres. ¿Cómo atraer al entorno virtual a aquel niño, joven o adolescente que no desea permanecer en el sistema educativo del nuevo paradigma?

¿Cómo evaluar lo que no se enseñó? ¿Cómo evaluar en un entorno en el cual no se aprendió? ¿Quién capacitara al docente?

La equidad en el proceso de enseñanza - aprendizaje, más allá de los temas en los cuales me he enfocado anteriormente en este nuevo paradigma, encontramos al final la etapa evaluatoria, a lo largo de mi experiencia docente y por las observaciones que realizo continuamente, el docente no tiene en la mayoría de los casos las habilidades para desarrollar conjuntamente o por separado en un mismo grupo-clase la posibilidad de "evaluar" significativamente. Me refiero a evaluar por "producto" y por "proceso". Sigue siendo más práctico para la mayoría enfocarse en la evolución por producto. Claro está que en este nuevo panorama virtual se hace más complicado evaluar por proceso, pero no es difícil, solo hay que observar un poco más los avances de los alumnos ante las dificultades que están afrontando.

Por otra parte les recuerdo a los docentes que la evaluación se realiza en forma general en todo el aspecto curricular y se realiza todo el tiempo, todo el tiempo estamos evaluando mientras enseñamos – aprendemos.

El panóptico ha desaparecido del entorno actual y evaluar lo que no se enseñó no se puede. Pero las herramientas digitales nos permiten poder conocer a nuestros alumnos y contactarnos con ellos eficazmente y “gratuitamente” por medio de algunas app, además podemos ponernos en contacto con nuestros colegas, ¿se han abandonado las reuniones de departamento? Efectivamente ese contacto se perdió debido al aislamiento social obligatorio, aun así, muchos se han puesto en contacto entre sí para avanzar no solo en el proceso de enseñanza - aprendizaje sino también en ponerse de acuerdo en la planificación de actividades, informando y compartiendo recursos y estrategias que están utilizando. Como para muchos esto es una novedad el proceso de información cuenta con la que podemos definir como "eventos positivos" y " eventos negativos" porque en lo nuevo siempre podrá suceder algún error no solo por desconocer el nuevo paradigma de enseñanza - aprendizaje si no por la falta de conocimiento o capacidades y habilidades que deben empezar a ser transformadas por el entorno virtual. Ese es el nuevo reto que enfrenta el docente hoy en día.

Debo aclarar que algunos países ya estaban involucrados en el nuevo paradigma de enseñanza - aprendizaje debido a su cultura, poder económico, PBI, nivel social, etc. Esto en el Tercer Mundo se asoma como una novedad, donde los docentes de la Escuela y las Universidades del Estado y Privadas no cuentan con los medios necesarios para desarrollarse plenamente en el paradigma, como así también lo explique con anterioridad los alumnos tampoco poseen los medios para satisfacer las necesidades emergentes en un entorno virtual.

En Educación, el nuevo paradigma virtual de enseñanza - aprendizaje tiene un aspecto esencial, el cual tomo por sorpresa a los docentes de casi todo el mundo, en todos sus niveles de educación es allí donde la falta de conocimiento y el desarrollo de habilidades y capacidades para vincularse y trabajar desde un entorno virtual tiende en muchos casos a la "improvisación".

Vamos al tema central, la evaluación, ¿cómo evaluar lo que no se enseñó? Cambio el paradigma, cambia la forma de evaluar. El docente está acostumbrado a evaluar por producto, ahora tiene la oportunidad de evaluar por proceso, el tema es que no existe un escenario único, cada docente en cada nivel se encuentra ante una perspectiva de fortalecer sus conocimientos, la oportunidad de desarrollar habilida-des y capacidades en un nuevo entorno, con las desventajas de la "brecha digital" y la amenaza de desconocer el nuevo entorno del paradigma y sus resultados. Entonces dichos resultados serán por supuesto positivos en la mayoría de los casos a pesar de la improvisación.
A la hora de evaluar deberá tener en cuenta el proceso por el cual debió transitar el alumno con todas las desventajas de la "brecha digital", reconocer la experiencia no solo del alumno sino la de sí mismo como docente, donde ambos están participando digitalmente en un proceso interesante donde el docente ha dejado de ser el puente entre el alumno y el libro, transformándose en el puente entre el conocimiento, el libro, el entorno virtual y el alumno.

La evaluación dependerá de las estrategias innovadoras, las estrategias cotidianas utilizadas en el aula que se replican en el entorno virtual (preguntas y respuestas), los diferentes recursos didácticos al alcance del docente y de los alumnos, el tiempo estimado de resolución debe depender del acceso al entorno virtual generado por la "brecha digital" con esto no digo que no haya plazos de entrega sino que se tenga en cuenta el proceso y los obstáculos por el cual el alumno concreta la actividad propuesta, ya que no todos poseen dispositivos tecnológicos a la altura de las circunstancias.

No se puede evaluar lo que no se enseñó. Pero si se puede crear hábitos de lectura, reflexiones y pensamiento crítico, etc., hay que empezar a trabajar en las experiencias del Aprendizaje Significativo, del Aprendizaje Basado en Problemas, generar estrategias diferentes para cada caso, para cada alumno, y en la mayoría de los casos al alumno no se lo conoce ya que el sistema actual cambio y el contacto Docente - Alumno genera un nuevo PARADIGMA.

Ante este nuevo "Paradigma", ¿quién enseña al docente? ¿Quién capacita a los padres? No todos los alumnos tienen la suerte de tener a un padre o madre que sepa "deslizarse" en este paradigma actual.

Todos los seres humanos poseen capacidades y habilidades, la escuela cumplía un rol esencial a lo largo de la vida del ser humano desde el Jardín de Infantes hasta llegar a la Universidad y hablo en tiempo pasado porque su rol cambio ante el aislamiento social obligatorio. Cambiaron las estrategias didácticas, cambiaron los recursos didácticos, cambio el entorno "aula" hacia el entorno "virtual", camino que no han transitado la mayoría de los docentes que adquirieron sus conocimientos en un mundo que ya no existe. Porque el nuevo Paradigma generara en poco tiempo, unos meses, el vínculo entre el entorno “aula" y el entorno "virtual" que no se debe abandonar, sino todo lo contrario avanzar en su conjugación "aula presencial-aula virtual". He aquí otro problema, la "brecha tecnológica".

Mi trabajo es virtual, resido en la Provincia de Buenos Aires, he observado como los docentes han generado infinitos trabajos prácticos y actividades virtuales sin considerar la "Brecha Tecnológica" que existe en el estrato del alumnado en todos sus niveles desde Jardín de Infantes hasta la Universidad. Los docentes han dado lo mejor de sí, pero la mayoría no ha aprendido en el ámbito "virtual" donde está enseñando en la actualidad como consecuencia de la llamada "cuarentena" o "aislamiento social obligatorio preventivo", entonces ¿cómo se puede enseñar si no se aprendió primero? Me refiero a los medios virtuales, ¿cuántos docentes han realizado actividades virtuales como conferencias, debates, cursos, etc. durante los últimos cinco años?

Es fácil enviar una actividad por medios virtuales (email, WhatsApp, etc) y no han considerado lo difícil que es desarrollarlos en un celular, en el peor de los casos, esto trae aparejado distintos problemas de salud al tener que leer en una pequeña pantalla, con serias consecuencias para la vista, las manos, las cervicales, la columna, etc. Y eso no es nada hablemos del acceso a internet, la brecha digital se expande aún más. También es cierto que en el mejor de los casos se distribuyen cuadernillos de trabajos en el Nivel Primario, los cuales no llegan a todos, es allí donde encontramos otro problema, la mayoría de los padres no saben enseñar a leer, a dibujar, a sumar, restar, multiplicar, los padres no saben qué hacer con sus hijos y las tareas. La buena predisposición del Estado al implementar clases por TV, pero los docentes en algunos casos tenían serios problemas de escritura “errores ortográficos” o de matemáticas, como sumar, restar, multiplicar, dividir, todo eso quedo registrado en vivo en TV.

Todos dan lo mejor de sí mismos y deben adaptarse a este nuevo método de enseñanza, que no será la primera vez porque esto recién comienza.

Y al final ¿cómo harán los docentes para evaluar lo que no enseñaron?

Sé y confió en las capacidades y habilidades de los docentes que superaran este reto a corto, mediano o largo plazo. Desde aquí mi "pequeño mundo" no observo que en mi País se estén tomando las medidas necesarias para capacitar a los docentes ante esta eventualidad que cambió por completo el modelo de enseñanza - aprendizaje en todos sus niveles. Están más preocupados en la cantidad de días de clase del "viejo" modelo y no en la calidad de la enseñanza–aprendizaje del nuevo paradigma.

Por otro lado, mi gran inquietud son los niños y jóvenes que no poseen acceso a las redes virtuales generando una gran "brecha digital". En el Gran Buenos Aires acceder a internet cuesta $ 649, mientras que el mismo servicio en el interior del país cuesta cerca de $ 9.000, ven la gran diferencia que genera desigualdad en las oportunidades.

Observo como a nivel universitario los alumnos desarrollan sus actividades en una pequeña pantalla de celular, admiro y destaco a estos alumnos que se ven superados tecnológicamente y aun así se las arreglan para avanzar, es admirable.

Por último, la “meritocracia”, los alumnos saben que si realzan actividades y son evaluados pueden acceder al próximo año, lo que sucedió aquí en Argentina, es que se anunció en agosto de 2020 que todos los alumnos acreditan el año y acceden al año siguiente, entonces ¿dónde quedo el empeño, el trabajo, el compromiso, el esfuerzo del alumno? Ellos te comentan que hicieron hasta lo imposible para realizar sus tareas y quien no las hizo tiene las mismas ventajas, eso no es inclusión educativa.

Llegamos a diciembre, cierre de ciclo, muchos alumnos abandonaron el sistema educativo, en todos los niveles obligatorios, no han realizado actividades en todo el año y promocionaran al año siguiente sin ningún tipo de esfuerzo, sin haber obtenido saberes ni conocimientos, porque se nivela hacia abajo, se califica con letras, solo el último año obtiene calificación numérica. No hay devolución de actividades, aparentemente todas son perfectas sin ninguna objeción por parte del docente.

Hoy se habla de abrir las escuelas, en el conurbano bonaerense donde habitan más de 15 millones de personas, las escuelas no están en condiciones sanitarias para recibir a ningún contingente de alumnos, en nueve meses no hicieron nada, ni un protocolo para el ciclo lectivo 2021. Se quiere dar clases en espacios abiertos, para ello se necesita tener habilidades y capacidades no solo por parte de los docentes sino también de los alumnos que se distraen por cualquier motivo. Es un problema que resolver. Pero la verdad es que ante los nuevos registros de la pandemia ninguna escuela abrirá sus puertas, ya se determinó que la escuela de la Base Esperanza en la Antártida cierre sus puertas al no enviar alumnos ni docentes en el contingente de la expedición antártica 2021.

En 2019 WhatsApp dejo de tener soporte técnico en muchos celulares, se replicó en diciembre 2020, como se accede a un nuevo dispositivo en una economía cerrada donde no hay posibilidades de trabajo, y cuando muchos padres vuelvan a perder el trabajo.

Como citar:

Basoalto-San Juan, J. F. (2021). La brecha digital. La Educación durante la Pandemia. Experiencias desde la Docencia Revista Iberoamericana de Docentes https://revistaib.com/blogrevistaib/entornos-digitales-sin-contornos-educativos