La escuela en transición: cambios, permanencias e innovaciones educativas

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Profesora Sabina Ximena Inetti Pino
Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), Instituto de Profesores “Artigas” (IPA/CFE). Prepublicación del próximo libro de Formación IB sobre Aprendizajes colaborativos desde la docencia

Durante un segundo período educativo en pandemia en el 2021 podemos decir que las experiencias educativas para continuar con los procesos de enseñanza y aprendizaje son muchas y enriquecedoras. Lo que hace necesario observar detenidamente cómo dichos procesos han cambiado o no y cuáles son las innovaciones de los Profesionales de la Educación en un aula más diversa que antes por las múltiples modalidades de enseñanza.

La escuela en transición: cambios, permanencias e innovaciones educativas

 Luego de dos años de pandemia, en donde los docentes y alumnos tuvieron uno o varios períodos de educación a distancia y presencial, se puede decir que las experiencias y aprendizajes han logrado fortalecer nuestras prácticas cotidianas. Pero, un punto de gran importancia que es necesario analizar son las transiciones en el pasaje entre la educación a distancia y la presencialidad. Esto se debe porque para el almanaque son transiciones de un viernes para un lunes, pero los tiempos y procesos de los alumnos son mucho más amplios lo que puede fortalecer o debilitar su continuidad educativa.

Para analizar en principio dicha transición es necesario tener en cuenta los cambios, permanencias que son producto para comenzar a proyectarnos en el diseño del curso de 2022 que los contenga para de a poco revertir dichas situaciones.

En relación a las permanencias se aprecia que la brecha digital sigue existiendo tanto en los alumnos como en los docentes. Luego de muchos diálogos con los integrantes de la comunidad educativa se ha constatado que muchos alumnos no ingresaban a las plataformas por simplemente no sabían cómo hacerlos. Gracias a los Profesores de Informática se logró detectar dicha situación y convocar de forma individual a los alumnos para enseñar todos los pasos evacuando las dudas. También es el caso de la capacitación que tienen las familias en el tema para ayudar a sus hijos, nietos, etc. Muchas veces los padres han contratado docentes particulares para la tutoría de las tareas de sus hijos, o grupos de alumnos que se ayudaban entre sí para resolver situaciones de acceso a falta de referentes adultos que los pudieran acompañar. Esto quiere decir, que muchas ausencias se producían por la falta de conocimientos en el área de la ciencia y la tecnología en todos los niveles de la secundaria y por ende de la primaria.

La falta de acceso a la conexión de internet es otro de los puntos clave para garantizar el acceso a las plataformas educativas (Inetti Pino, 2021). A veces se da por supuesto que los alumnos y docentes tienen una buena conexión y cuentan con dispositivos móviles para ello. Aspecto muy alejado de la realidad, porque un gran obstáculo es la carencia de recursos de muchas familias para su abono y compartir por ejemplo la conexión de un celular entre varios hermanos con muchísimas tareas para realizar realmente impidió el seguimiento regular de los cursos por parte de los alumnos. Sinceramente con el avance en la ciencia y la tecnología actual la conexión a internet debería ser un servicio gratuito y una inversión para la comunidad educativa en todos sus niveles.

Con los docentes pasó algo similar, pero mantener la comunicación con las salas escolares y la red de ayuda se consolida gradualmente. Lo que permite la difusión de cursos, breves tutoriales en youtube, seminariose instructivos impartidos desde las inspecciones docentes, entre otros consolidaron los saberes que hasta hoy 2021 siguen circulando. El único detalle es que los docentes se siguen capacitando, en su mayoría por fuera de su horario de trabajo y abonando dichas actualizaciones con sus propios recursos. Esto hace que dependiendo de la situación de cada uno los abordajes relacionados con la educación a distancia sean muy dispares con implicancias en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Además, las pocas horas de coordinación en el horario laboral impedía el encuentro de los docentes de forma masiva, ya sea por nivel o por especialidad para dialogar sobre todo el acontecer cotidiano. Esto dilata los procesos de compartir la información sobre cómo mejorar la educación a distancia, sino también de conocer las situaciones y vivencias de los alumnos y docentes.El pasaje del tiempo en situaciones de emergencia educativa amplía la brecha digital antes mencionada y con el retorno a la presencialidad se encuentran diversidad de situaciones nuevas a resolver en el aula.

En relación a los cambios, teniendo en cuenta la experiencia acumulada, se aprecia la incorporación regular en las clases presenciales el uso de las plataformas para subir tareas, mantener el curso paralelo con alumnos convalidados, envío de trabajos finales, entre otros. Las TIC vinieron para quedarse. Para ello, es importante estar atentos a cómo evoluciona el entorno tecnosocial y multimedia (Inetti Pino, 2020). Además, cada día se hace más necesaria la alfabetización multimedia para que los alumnos y docentes puedan acceder a los entornos de enseñanza y aprendizaje a un ritmo sincrónico. Desde el aspecto de las prácticas sociales de lectura y escritura es importante que los alumnos apliquen el saber hacer en sus actividades. Las propuestas educativas relacionadas con la investigación y la intuición digital son fundamentales debido a su interactividad, la forma de organización de los contenidos adopta un formato hipertextual a través de enlaces que permiten integrar todos los tipos de lenguajes y expresiones humanas en un formato de lenguaje multimedia. (Inetti Pino, 2020). Pero también hay que tener en cuenta cuáles son los criterios que siguen los alumnos para buscar textos con sus contenidos específicos en internet. Para ello, si partimos de un posicionamiento crítico es importante que los alumnos construyan sus propios criterios de selección de los textos teniendo en cuenta una base previa de conocimientos sobre el tema y aprender a comparar textos de diversas procedencias o buscar en páginas educativas de referencia académica (Inetti Pino, 2020).

También las comunidades educativas se han fortalecido en el diálogo buscando las distintas combinaciones para volver a integrar a los alumnos destacando el abordaje esencialmente presencial de la educación no solamente para llevar adelante los procesos de enseñanza y aprendizaje sino como lugar de juego y encuentro. Con todos los cuidados requeridos se han realizado nuevamente las jornadas recreativas en donde los alumnos volvieron a jugar y a compartir la cancha. La escuela ya vuelve a tener sus propias melodías y toda la comunidad ya lo necesita.

Ahora, entre el pasaje de la educación a distancia a la presencialidad se producen transiciones tanto para los alumnos como para los docentes y la comunidad educativa en general. Muchas veces cuando se mira desde fuera de la realidad educativa parece que los cambios son automáticos y todo fluye volviendo a lo cotidiano, pero no es así. Se aprecian grupos con conocimientos muy desnivelados en la misma generación que se fueron acumulando desde el 2020 al 2021, ya sea desde la primaria como en temas interniveles en la secundaria. Para ello es necesario fortalecer las prácticas educativas, pero sobre todo innovar en el reforzamiento de las prácticas sociales de lectura y escritura en el aula. Esto se debe a que durante la educación a distancia uno de los aspectos más difíciles de monitorear es la escritura, la lectura y los procesos de autogestión de las tareas. Entonces, es necesario abordar a la lectura y la escritura como herramientas para aprender ycomo procesos que se siguen aprendiendo durante toda nuestra vida, sobre distintos temas y con diversos propósitos. Por ejemplo, cada vez que producimos un texto nos enfrentamos con nuevos problemas y encontramos nuevas soluciones (Lerner et al, 1997).

La escritura permite la producción de explicaciones por parte de los alumnos para la apropiación de los contenidos. Lo que implica la resolución de múltiples problemas tanto en el espacio del contenido como en el espacio de la escritura propiamente dicha (Torres y Larramendi, 2009). En la producción escrita se presentan relecturas, discusiones para que tenga coherencia, sustitución de palabras del lenguaje común por términos más apropiados, tomas de conciencia sobre tiempos y modos verbales, etc. (Torres y Larramendi, 2009). Además, la función epistémica hace referencia al uso de la escritura como instrumento de toma de conciencia, de autorregulación intelectual, para el desarrollo y la construcción del propio pensamiento. Se entiende que los procesos que el alumno realiza para componer un texto,facilitan el aprendizaje, el desarrollo del conocimiento sobre sí mismos y la realidad(Miras, 2000, p. 67).

Según Flower y Hayes (1981) en la composición escrita se presentan tres grandes tipos de actividades que conforman el proceso de producción textual como planificar, textualizar y revisar de manera recursiva. Esto define el proceso de escribir y sus dos componentes relacionados, la memoria a largo plazo y el contexto de producción. La construcción del problema determina el propósito de la producción del texto, su planificación y se concreta mientras genera y busca ideas en la memoria a largo plazo, las organiza y formula los objetivos del texto. Con la generación de nuevas ideas ya se hace visible la función epistémica de la escritura.

Entonces, se puede apreciar la relación recíproca entre la escritura, la lectura y cómo su reforzamiento durante todo el período de clases le permite a los alumnos un nuevo posicionamiento en la realización de las tareas y en especial durante las semanas en que se produce la transición entre un modelo a otro de trabajo. Esto mejora los procesos de enseñanza y aprendizaje potenciando la incorporación de nuevos conocimientos en los alumnos evitando rezagos o dificultades en la autogestión de las tareas. Lo que implica que para innovar en la enseñanza de los procesos sociales de escritura y lectura se traduzca enun nuevo eje transversal en la primaria, en todas las disciplinas de la secundaria y en la Formación Docente. Es decir, innovar no implica necesariamente incorporar más tecnología en las aulas y en los hogares, aunque sean necesarios en tiempos de pandemia, sino en potenciar los procesos de escritura, lectura y autogestión de las tareas por parte de los alumnos.

 

Bibliografía

Flower, Linda y Hayes, John R. (1981). The Cognition of Discovery: Defining a Rhetorical Problem. College Composition and Communication, 31, 21-32.

Inetti Pino, Sabina Ximena (2021). Por el acceso a la Educación: el Derecho a la conexión a internet gratuita para alumnos y docentes. Madrid: Asociación Formación IB.

Inetti Pino, Sabina Ximena (2021). ¿Para qué presente y futuro educamos?: Hacia la escuela que queremos en tiempos de pandemia. Revista Iberoamericana de Docentes https://revistaib.com/blogrevistaib/presente

Inetti Pino, Sabina Ximena (2020). La Alfabetización mediada por las TIC. Madrid: Red Iberoamericana de Docentes.

Inetti Pino, Sabina Ximena (2021). Escribir en la clase de ciencias geográficas en la educación media: un abordaje de la función epistemológica y crítica de la escritura en las disciplinas. Trabajo Final Integrador de la Especialización en Escritura y Alfabetización de la Universidad Nacional de La Plata.

Lerner, Delia et al. (1997). “Lengua. Documento de trabajo nro. 4. E.G.B. Práctica de la lectura, práctica de la escritura. Un itinerario posible a partir de cuarto grado”. Buenos Aires: Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Secretaria de Educación.

Miras, Mariana (2000). “La escritura reflexiva. Aprender a escribir y aprender acerca de lo que se escribe”, Infancia y Aprendizaje, 23:89, 65-80, DOI: 10.1174/021037000760088099.

Torres, Mirta y Larramendy, Alina (2009): El papel de la lectura y escritura en la construcción de conocimiento histórico. XII Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia, Facultad de Humanidades y Centro Regional Universitario Bariloche. Universidad Nacional del Comahue, San Carlos de Bariloche.